NUESTRAS CABRAS…

 
 

“Nuestras cabras han sido criadas y mimadas desde pequeñas al aire libre, recibiendo todos los cuidados necesarios para crecer sin ningún tipo de estrés y permitiendo un completo desarrollo del animal.”

En 2015 damos la bienvenida a las primeras 35 chivillas, que empiezan a crecer rápidamente en libertad y que, gracias a la Campaña de Apadrinamiento, reciben nombre. Así la dehesa empieza a llenarse de Manuela, Negrita, Diablillo, Verdu, Curry…

Actualmente, el rebaño sigue ampliándose aunque el tamaño máximo está limitado y en ningún momento se desea superar los 100 animales. Esto se debe a nuestra obstinación por desarrollar un modelo productivo que priorice la calidad sobre la cantidad y la sostenibilidad ambiental de la dehesa.

“Nuestros animales reciben un trato y cuidado personalizado.”

Las cabras, salvo en el ordeño, se encuentran en todo momento con libertad de movimiento dentro de una superficie de 40 ha.

Buscamos que nuestros animales se encuentren tranquilos, sin tensiones ni escasez de agua o alimentos. Al mismo tiempo, no buscamos la máxima producción de nuestros animales, al contrario, limitamos su alimentación prácticamente a lo que la dehesa ofrece, logrando una leche de calidad extraordinaria y con todos los aromas y sabores del campo.

Para saber de nuestro manejo ganadero aqui.