MANEJO Y ALIMENTACIÓN…

 

“La mejor manera de ver nuestro manejo es venir a dar un paseo por la finca y disfrutar de las cabras viéndolas tomar el sol en el pasto, subir a los árboles, andar y correr por las ladera y comer con gusto.”

La cabras de la Granja ComoCabras viven libres en un manejo completamente extensivo y agroecológico. Si bien no se encuentra avalado por ninguna certificadora ecológica, nuestra cercanía al consumidor permite conocer de primera mano nuestro manejo por medio de nuestro sistema de trazabilidad, visitas in situ, y siempre desde la confianza.

La principal fuente de alimentación se basa en el aprovechamiento de los recursos presentes en la finca. La dehesa de encinas de 40 ha, con pasto diversificado en especies herbáceas y arbustivas, con una marcada complejidad aromática y estacional que se transfiere directamente a la leche.

Durante los meses invernales las cabras se alimentan del pasto que ofrece la finca y de las bellotas que caen de los árboles, mientras en primavera aprovechan la hierba fresca y las plantas aromáticas que enriquecen el matorral de la finca. En verano las cabras  se mantienen  con el pasto seco que queda en la dehesa y con suplementación de paja y forraje sólo en el caso de ser necesario en función del año. Esto es posible gracias a que en verano suspendemos la producción para que  tanto las cabras como nosotros podamos descansar.

Nuestro plan de manejo prevé la monta natural en primavera y, en consecuencia, los partos al final de verano. De esta manera, durante los meses más calurosos, que coinciden con el momento de mayor escasez de alimento, las cabras no producen leche y se encuentran en estado de mantenimiento, con necesidades de agua y comida básicamente presentes en la misma finca.

«La cabras de la Granja ComoCabras viven libres en un manejo completamente extensivo y agroecológico.»

Además, es fundamental que nuestras cabritas puedan descansar, el secado de la ubre influye mucho en la calidad de la leche, evitando posibles infecciones y asegurando que las cabras gocen de buena salud.

Tal organización nace de la idea de poder disfrutar de nuestro trabajo sin que se convierta en una esclavitud. Nos encanta lo que hacemos pero también es muy importante tener tiempo libre para descansar y volver a la carga con más energía.

Durante la lactación suplementamos las necesidades de nuestras cabritas con un pequeño aporte de grano ecológico y sales minerales que nos permite controlar su estado fisiológico y evitar carencias.

Creemos en la prevención y por ello, suministramos a las cabritas tierra de diatomea, un producto natural (se trata de una harina de algas fósiles) con gran poder antiparasitario, y ajo como antiséptico para los resfriados.

Sólo en casos críticos y cuando se ve gravemente amenazada la salud de uno de nuestros animales se recurre a antibióticos, cosa que pasa raramente, ya que al ser nuestro rebaño  bastante pequeño nos permite controlarlo a diario y tomar medidas preventivas frente a cambios en el estado de salud de cada una de ellas.

Sometemos anualmente todo el ganado a saneamientos de tuberculosis y brucelosis, y nuestra explotación se encuentra en T3 y M4, o sea oficialmente indemne de ambas enfermedades.